Gracias por hacer este gesto en honor a su mamá —o por las madres que usted ha inscrito— para la Santa Misa especial del Día de la Madre.
Este domingo 10 de mayo, el P. Eduardo celebrará esta Santa Misa por todas las madres inscritas en nuestro registro.
Y las intenciones que usted nos confió serán presentadas ante Dios en el Santo Sacrificio del Altar.
No es un simple recuerdo.
Es pedir por una madre en el momento más sagrado que existe sobre la tierra: la Santa Misa.
Su colaboración nos ayuda a cubrir gastos concretos de esta campaña, como la limosna del sacerdote, las flores para el altar y la organización del registro de intenciones.
Gracias a su ayuda, esta Misa podrá celebrarse con la dignidad que merece, y muchas madres serán encomendadas a la misericordia de Dios en este día tan especial.
Porque una madre necesita muchas cosas: salud, fortaleza, paz, consuelo, protección para su familia… y, sobre todo, la gracia de Dios.
Y usted ha querido ofrecerle algo más alto que un regalo material:
una oración en la Santa Misa.
Por razones de privacidad, no publicamos los nombres inscritos.
Pero puede tener la tranquilidad de que las intenciones que usted registró serán incluidas en la Misa especial de este domingo.
También rezaremos por usted y por todos los benefactores que hacen posible esta misión.
Una última invitación
Tal vez algún familiar o amigo suyo también quiera inscribir el nombre de su mamá, de su abuelita, de su esposa, de una madre enferma, de una madre que está sufriendo, o de una madre que ya partió a la eternidad.
Si lo considera oportuno, puede compartir esta campaña.
Quizá para otra persona sea una oportunidad providencial de ofrecer a su madre el mejor regalo espiritual.
Gracias por no dejar pasar este regalo.
En Jesús y María,
Canal del Sagrado Corazón de Jesús
¿Tienes dudas? Visita nuestro centro de ayuda o contáctanos
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