Su ayuda permitirá que podamos presentar cada intención —incluida la suya— con más belleza y reverencia, mediante las flores y las velas que colocaremos a los pies de la Virgen en el Santuario.
Es un acto que une su fe y su sacrificio a un gesto concreto de reparación en un año tan doloroso para la devoción guadalupana.
Creame, este es un gesto que consuela el Corazón de la Virgen.
Cada flor, cada vela, cada intención presentada ante Ella tiene un valor espiritual inmenso.
Es un acto de amor que se une a la oración de toda la Iglesia y al deseo profundo de consolar a la Madre de Dios.
Durante nuestra visita al Santuario, presentaremos especialmente su nombre y sus intenciones, pidiendo para usted y su familia abundantes gracias y la protección maternal de Nuestra Señora de Guadalupe. Recuerde lo que Ella nos pidió:
“Acuérdense, hijos míos, que yo soy la Madre de Dios:
¿no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”
— Palabras de Nuestra Señora a San Juan Diego
Gracias por su generosidad y fidelidad.
Que Nuestra Señora de Guadalupe le colme con su ternura maternal y proteja siempre su hogar.
En Jesús y María,
El equipo del
Canal del Sagrado Corazón de Jesús
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