De corazón: ¡Gracias! Su donación ha sido recibida con gratitud.

Queremos expresarle, con toda sinceridad, nuestro profundo agradecimiento.

Su gesto de generosidad hace posible que esta obra de reparación y devoción sea llevada a cabo de una manera bella, digna y profundamente católica.

En un año marcado por ataques, profanaciones y ofensas contra Nuestra Señora de Guadalupe, su acto de fe tiene un valor especial.

Usted ha elegido ponerse de pie, espiritualmente, junto a la Virgen. Y eso no pasa desapercibido ante Dios ni ante Ella.

Lo que su donación hace posible

Gracias a su apoyo —sea puntual o mensual— podremos:

  • Presentar cada intención de manera respetuosa y con el honor que merece.

  • Llevar arreglos florales dignos a los pies de la Virgen en nombre de todos los devotos.

  • Imprimir y preparar cuidadosamente los nombres y mensajes que serán entregados en el Santuario.

  • Cubrir la logística necesaria para llevar personalmente estas ofrendas al Tepeyac.

Cada detalle que podemos cumplir es gracias a personas como usted.

Un acto de reparación que consuela a Nuestra Señora

Este año nos ha recordado cuánto sufre la Virgen cuando es atacada y cuánto consuelo encuentra en quienes la aman de verdad.

Su donación se convierte hoy en un gesto claro y luminoso:

“Madre, muchos te ofendieron… pero muchos más te amamos.”

Gracias por sumarse a esta reparación. Gracias por su fidelidad.

Y gracias por ayudar a que todo lo que entreguemos en su nombre sea digno de Ella.

De corazón, gracias

Pedimos a Nuestra Señora de Guadalupe que interceda por usted y por su familia, y que su generosidad sea recompensada con abundantes gracias.

Que Dios le bendiga.

¿Tienes dudas? Visita nuestro centro de ayuda o contáctanos

© Corporación Beato Pío IX, Inc