Gracias a su participación, este apostolado puede seguir creciendo, llevando esperanza a miles de personas que sufren, fortaleciendo la fe en los hogares y recordando al mundo que el Corazón de Jesús es fuente de paz, consuelo y salvación.
Cada oración, cada video, cada iniciativa que compartimos nace del deseo de responder al llamado que Jesús hizo a Santa Margarita María:
“He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres… y no recibe de ellos sino ingratitudes.”
Por eso, su generosidad no es solo un acto de apoyo:
Es un gesto de amor, de fe y de reparación.
Es una forma concreta de consolar al Corazón de Cristo y acercar su amor a quienes más lo necesitan.
¿Tienes dudas? Visita nuestro centro de ayuda o contáctanos
© Corporación Beato Pío IX, Inc